Mostrando entradas con la etiqueta #Práctica 2. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Práctica 2. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de febrero de 2026

Práctica 2: Resumen de la charla de Carlos Huerta Pérez

Narrativa multimodal y transmedia en la educación literaria

Aitana Zeng Zhijuan

Esta charla de Carlos Huerta Pérez, se centra en la aplicación de la narrativa multimodal y la narrativa transmedia en la educación literaria. La narrativa multimodal se refiere a contar una historia a través de múltiples lenguajes y formatos (como texto, imágenes, películas, música y videojuegos). Aunque este formato existe desde hace algún tiempo, los entornos virtuales han mejorado su interactividad. Por el contrario, la narración transmedia no se trata solamente de adaptación. Requiere una expansión de la historia, lo que significa que cada medio debe ofrecer nueva información y enfatizar una cultura participativa de compromiso de los fans. Por ejemplo, MATRIX expande el universo y es por tanto una obra transmedia. EL HOBBIT, aunque tiene múltiples formas, es meramente multimodal si la historia no se expande.

La charla también muestra un caso de Federico García Lorca. Al analizar cómo se han reinterpretado sus obras en la época moderna, se demuestra la fluidez de la literatura clásica. Por ejemplo, la poesía de Lorca no sólo existe en libros, sino que también se ha transformado en el álbum musical OMEGA de Morente, en las canciones pop de Lola Índigo, en los bailes de Rafael Amargo y en diversos cómics y películas. Esta perspectiva multimodal permite revivir figuras clásicas en la cultura popular moderna. Además, el curso comparó obras como ROBOT DREAMS (cómic y cine), DON QUIJOTE (literatura y cine) y LA DAMA EN EL PALACIO (pintura y novela gráfica), explorando la intertextualidad y los mecanismos de transformación entre diferentes medios. Como modelo de enseñanza específico, la charla analiza la evolución de LA HISTORIA INTERMINABLE. A partir de la novela original en 1979 (texto puro), evolucionó a la película en 1984 (lenguaje audiovisual), luego a los videojuegos en los años 1980 y 1990 (experiencia interactiva), y finalmente generó varias secuelas. Este diagrama ilustra vívidamente cómo una sola obra literaria puede evolucionar hasta convertirse en un vasto universo multimodal.

En conclusión, este método de enseñanza no sólo conecta la literatura con la cultura audiovisual contemporánea. Además, al utilizar medios familiares para los estudiantes, como películas, cómics y juegos, se puede reducir eficazmente el umbral de lectura, cultivando la habilidad multimodal de leer y la estrategia de lectura crítica, logrando así una participación más activa en el aula.



viernes, 13 de febrero de 2026

Práctica 2. Taller de Carlos Huerga y Constelación de la obra Donde viven los monstruos.

 

Entre Islas Salvajes y Emociones: La Constelación Literaria de Donde viven los monstruos

La obra Donde viven los monstruos, escrita e ilustrada por Maurice Sendak y publicada en 1963, constituye uno de los álbumes ilustrados más influyentes de la literatura infantil contemporánea. Aunque tradicionalmente se ha clasificado como literatura infantil, su profundidad simbólica y psicológica la convierte en un texto de múltiples niveles de lectura. La historia de Max y su viaje imaginario a la isla de los monstruos permite reflexionar sobre la infancia, la rabia, la imaginación, el afecto y el proceso de crecimiento emocional.

Partiendo de estos elementos, Donde viven los monstruos se presenta como una obra idónea para la construcción de una constelación literaria, ya que ha generado numerosas conexiones intertextuales y transmediales en distintos ámbitos culturales como la literatura, el cine, el teatro, la psicología infantil y la ilustración.



El álbum narra cómo Max, tras ser castigado por su madre debido a su comportamiento rebelde, imagina que su habitación se transforma en un bosque que lo conduce hasta una isla habitada por monstruos salvajes. Allí se convierte en su rey y lidera una gran fiesta antes de decidir regresar a casa, donde descubre que su cena lo espera todavía caliente. A través de esta experiencia simbólica, se construye una representación del mundo emocional infantil y del tránsito desde la ira hasta la reconciliación y el afecto.




Esta es la constelación literaria:

Como se puede observar en la constelación, en el ámbito literario encontramos conexiones entre Donde viven los monstruos y obras como:

Alicia en el país de las maravillas (Lewis Carroll, 1865). Comparte con la obra de Sendak la estructura de viaje a un mundo fantástico que funciona como proyección simbólica del interior del protagonista. Ambos relatos presentan encuentros con personajes excéntricos que permiten cuestionar la lógica del mundo real.

El jardín secreto (Frances Hodgson Burnett, 1911). Coincide en el proceso de transformación emocional del personaje infantil a través de un espacio simbólico que actúa como refugio y aprendizaje.

Matilda (Roald Dahl, 1988). Presenta una protagonista que, al igual que Max, encuentra en la imaginación una vía de resistencia y afirmación frente a la incomprensión del mundo adulto.

Coraline (Neil Gaiman, 2002). Se conecta desde el viaje a una dimensión alternativa que refleja miedos y deseos infantiles, aunque desde una perspectiva más inquietante y oscura.

El monstruo de colores (Anna Llenas, 2012). Comparte la representación metafórica de las emociones infantiles, utilizando la figura del monstruo como símbolo del mundo interior del niño.

En el ámbito cinematográfico y audiovisual, la influencia de Donde viven los monstruos también es notable:

Where the Wild Things Are (Spike Jonze, 2009). Adaptación cinematográfica que amplía el universo narrativo del álbum incorporando mayor complejidad psicológica y una lectura más introspectiva del protagonista.

Del revés (Pete Docter, 2015). Comparte la representación explícita del mundo emocional infantil y la importancia de comprender y aceptar emociones como la tristeza o la ira.

El viaje de Chihiro (Hayao Miyazaki, 2001). Explora también el viaje simbólico de un niño hacia un mundo fantástico que refleja su proceso de maduración y autoconocimiento.

Coraline (Henry Selick, 2009). Coincide en la construcción de un universo alternativo que representa los conflictos internos y el deseo de escapar de la realidad cotidiana.

En el ámbito teatral y artístico, la obra ha sido adaptada en múltiples ocasiones:

Diversas adaptaciones teatrales internacionales que enfatizan el carácter simbólico y emocional del texto, así como el potencial expresivo del cuerpo y la escenografía para representar el mundo interior del niño.

Where the Wild Things Are ha inspirado también propuestas escénicas y musicales que reinterpretan la historia mediante la combinación de teatro, danza y recursos visuales innovadores, ampliando su alcance a nuevos públicos.

Puede establecerse una conexión con el teatro simbólico contemporáneo que utiliza el espacio escénico como metáfora del universo emocional del personaje, donde la escenografía adquiere una fuerte carga poética y metafórica.

Además, la obra mantiene una fuerte presencia en el ámbito artístico y visual, especialmente a través de las ilustraciones originales realizadas por Maurice Sendak, que forman parte esencial de la identidad narrativa del libro y constituyen un ejemplo claro de texto multimodal, donde palabra e imagen se complementan y evolucionan conjuntamente.

En conclusión, Donde viven los monstruos constituye una constelación literaria amplia y diversa, que conecta con obras clásicas y contemporáneas, así como con producciones cinematográficas, teatrales y propuestas artísticas centradas en la educación emocional. Su continuidad en el imaginario colectivo muestra la vigencia de sus temas universales y su capacidad para dialogar con distintas generaciones y medios de expresión.

A continuación, se presenta la constelación literaria elaborada en torno a la obra Donde viven los monstruos.




Práctica 2. Taller de Carlos Huerga y Constelación de la obra El Principito.

Entre Planetas y Letras: La Constelación Literaria de El Principito

La obra El Principito, escrita por Antoine de Saint-Exupéry y publicada en 1943, constituye uno de los relatos más universales de la literatura contemporánea. Aunque tradicionalmente se ha clasificado como literatura infantil, su profundidad simbólica y filosófica la convierte en un texto de múltiples niveles de lectura. La historia del pequeño príncipe que viaja de planeta en planeta permite reflexionar sobre la infancia, la amistad, el amor, la soledad y la crítica al mundo adulto.

Partiendo de estos elementos, El Principito se presenta como una obra idónea para la construcción de una constelación literaria, ya que ha generado numerosas conexiones intertextuales y de transmedia en distintos ámbitos culturales como la literatura, el cine, el teatro, la música y la ilustración.

La novela narra el encuentro entre un aviador perdido en el desierto y un niño proveniente de otro planeta. A través de los relatos del principito sobre sus viajes y los personajes que conoce, se crea una crítica simbólica a determinados comportamientos del mundo adulto, al tiempo que se reivindican valores esenciales como la imaginación, la sensibilidad y la capacidad de establecer vínculos afectivos.

Esta es la constelación literaria:

Como se puede observar en la constelación, en el ámbito literario encontramos conexiones entre El Principito y obras como:

Peter Pan (J. M. Barrie, 1904). Comparte con El Principito la reivindicación de la infancia como espacio de libertad, imaginación y resistencia frente al mundo adulto. Ambos protagonistas representan la pureza y la capacidad de cuestionar las normas establecidas.

Alicia en el país de las maravillas (Lewis Carroll, 1865). Coincide en la estructura de viaje a través de mundos simbólicos y encuentros con personajes excéntricos que funcionan como crítica social. Al igual que el principito, Alicia observa y cuestiona la lógica del mundo que la rodea.

Juan Salvador Gaviota (Richard Bach, 1970). Presenta una dimensión filosófica similar, centrada en la búsqueda personal, la superación y el sentido de la existencia.

Momo (Michael Ende, 1973). Comparte la crítica al ritmo acelerado y materialista de la sociedad moderna, así como la defensa del tiempo, la amistad y los valores humanos.

Platero y yo (Juan Ramón Jiménez, 1914). Aunque diferente en estructura, coincide en el tono poético, la sensibilidad y la mirada inocente que invita a reflexionar sobre la realidad cotidiana.

El túnel (Ernesto Sabato, 1948). Se conecta desde el tema de la soledad y la incomunicación, aunque desde una perspectiva mucho más oscura y psicológica.

En el ámbito cinematográfico y audiovisual, la influencia de El Principito también es notable:

El Principito (Mark Osborne, 2015). Adaptación cinematográfica que amplía el universo narrativo incorporando una historia paralela y nuevas lecturas contemporáneas.

Wall-E (Andrew Stanton, 2008). Comparte la representación de la soledad, la ternura y la crítica a una sociedad deshumanizada y consumista.

Up (Pete Docter, 2009). Explora temas como la pérdida, el viaje y la importancia de los vínculos afectivos, elementos centrales también en la obra de Saint-Exupéry.

  • En el ámbito teatral y musical, la obra ha sido adaptada en múltiples ocasiones:

Diversas adaptaciones teatrales internacionales que enfatizan el carácter simbólico y filosófico del texto.

The Little Prince (Broadway, 2022). Esta versión escénica contemporánea constituye un claro ejemplo de expansión transmedial, al reinterpretar la obra mediante la combinación de teatro, danza, acrobacia y recursos visuales innovadores, ampliando su alcance a nuevos públicos.

El Principito, el musical (varias versiones escénicas). Estas reinterpretaciones incorporan canciones y elementos escenográficos que potencian la dimensión emocional del relato.

Asimismo, puede establecerse una conexión con el teatro poético y simbólico representado por La casa de Bernarda Alba (Federico García Lorca, 1936). Aunque temática y contextualmente distinta, comparte con El Principito el uso del simbolismo, la carga metafórica del espacio escénico y una profunda dimensión poética que trasciende la literalidad del argumento.

Asimismo, la obra mantiene una fuerte presencia en el ámbito artístico y visual, especialmente a través de sus ilustraciones originales realizadas por el propio Saint-Exupéry, que forman parte esencial de la identidad narrativa del libro y constituyen un ejemplo claro de texto multimodal, donde palabra e imagen se complementan.

En conclusión, El Principito constituye una constelación literaria amplia y diversa, que conecta con obras clásicas y contemporáneas, así como con producciones cinematográficas, teatrales y musicales. Su continuidad en el imaginario colectivo muestra la vigencia de sus temas universales y su capacidad para dialogar con distintas generaciones y medios de expresión.

A continuación, se presenta la constelación literaria elaborada en torno a la obra El Principito.




jueves, 12 de febrero de 2026

Práctica 2. Taller de Carlos Huerga y Constelación multimodal de Heidi

 

Carlos Huerga Pérez, profesor en ESCUNI (Madrid) y actualmente de intercambio en la Universidad de Alicante, nos ofreció una sesión centrada en algo que cada vez tiene más peso en el aula: las narrativas multimodales y transmedia. Partiendo de la LOMLOE, nos recordó que los textos multimodales ya forman parte de las competencias específicas y que enseñar a leer hoy no significa solo trabajar el texto escrito, sino también imágenes, sonidos, formatos digitales y combinaciones de todos ellos.

Explicó que los textos multimodales combinan distintos sistemas semióticos, lingüístico, visual, auditivo, icónico o digital y están presentes en formatos cotidianos como infografías, cómics o vídeos de TikTok. Apoyándose en autores como Kress y Van Leeuwen, señaló que estas narrativas han transformado la manera en que se produce y se recibe la información, favoreciendo la interacción y la transferencia cultural.

En relación con la transmedialidad, mencionó a teóricos como Marsha Kinder, Henry Jenkins o Carlos Scolari para explicar que una narrativa transmedia no es una simple adaptación, sino una expansión del universo narrativo en distintos medios, donde cada formato aporta información nueva. Ejemplos como Matrix, El Hobbit, Metro 2033 o Star Wars ilustran cómo cine, videojuegos, cómics o literatura construyen mundos narrativos complejos y participativos.

También destacó casos vinculados a la literatura española, como el universo cultural generado en torno a Federico García Lorca, cine, música, cómic, danza o videojuegos, o el movimiento de Las Sinsombrero, mostrando cómo una obra o figura puede generar constelaciones multimodales.

Por último, defendió que las narrativas multimodales y transmedia facilitan la iniciación lectora, favorecen la alfabetización multimodal y permiten diseñar itinerarios lectores más ricos e interdisciplinares, integrando distintos lenguajes y materias en el aula.


Heidi más allá de los Alpes: una constelación multimodal

¿Quién dijo que Heidi se quedaba solo en las montañas? 🌄
En esta constelación multimodal exploramos cómo el personaje creado por Johanna Spyri ha trascendido su novela original para convertirse en un auténtico fenómeno transmedia.

A partir de la obra clásica, tejemos una red de conexiones que atraviesa distintos lenguajes y formatos: literatura, cine, música, videojuegos y arte. En el ámbito literario, la relacionamos con títulos como El jardín secreto o Pollyanna, con los que comparte temas como la infancia resiliente, la transformación emocional y el poder sanador de la naturaleza.

En el cine, su espíritu dialoga con historias como Annie o Belle y Sebastián, donde la mirada infantil vuelve a ser motor de cambio. En los videojuegos, Heidi también da el salto a lo interactivo con adaptaciones como Heidi: Mountain Adventures o Heidi: The Game, que permiten al jugador explorar los Alpes y vivir la historia desde dentro 🎮, ampliando así su universo narrativo más allá del libro y la pantalla.

La constelación se expande incluso hacia el arte pictórico, conectando su imaginario pastoral con la sensibilidad paisajística de artistas como Vincent van Gogh, reforzando la dimensión visual y simbólica de la naturaleza como espacio de crecimiento.

Esta propuesta muestra que Heidi no es solo un clásico de la literatura infantil, sino un universo narrativo que se ramifica y dialoga con múltiples medios y generaciones.

📌 Dejo aquí el enlace al Genially para poder explorar la constelación completa de forma interactiva y descubrir todas las conexiones en profundidad: https://view.genially.com/670e4c6b09c0af6d01830cef/interactive-content-constelacion-heidi


miércoles, 11 de febrero de 2026

Más allá de la madriguera: análisis de Alicia en el País de las maravillas.

¿Qué hay más allá de la madriguera?

El taller del profesor Carlos Huerga nos invita a desplazar la mirada desde el libro como objeto cerrado hacia la constelación literaria como ecosistema vivo. El caso de Alicia en el País de las Maravillas (1865) es, quizás, el ejemplo más paradigmático para entender cómo una obra trasciende sus propios márgenes y se convierte en una herramienta de alfabetización contemporánea.

La Multimodalidad

Desde su origen, la obra de Lewis Carroll ya es multimodal. No podemos entender la "Alicia" original sin las ilustraciones de John Tenniel; el texto y la imagen no son elementos separados, sino un sistema semiótico conjunto donde la tipografía y el dibujo construyen el sentido.

En nuestra constelación, las adaptaciones como el clásico de Disney (1951), el musical del Teatro Lara o el cine experimental de Jan Švankmajer representan la multimodalidad pura. Aquí, el núcleo narrativo de Carroll se "traduce" a nuevos lenguajes: del lingüístico al musical, al escénico o al cinematográfico. El estudiante, al enfrentarse a estas versiones, no está consumiendo una historia "nueva", sino aprendiendo a decodificar la misma esencia a través de diferentes sentidos (auditivo, visual y gestual).

La Transmedialidad

Si la multimodalidad adapta, la transmedialidad expande. Siguiendo a Jenkins y Scolari, observamos cómo el universo de Alicia se desborda para añadir piezas de información que no estaban en el texto original.

  • Alice in Borderland (Netflix): Lleva los símbolos de Carroll (naipes, juegos de lógica, identidad) a una distopía de supervivencia. Es una expansión que exige al espectador conocer el referente original para captar toda la profundidad de la trama.

  • Alice: Madness Returns (Videojuego): Introduce una dimensión psicológica y traumática. No adapta el libro, sino que cuenta una "verdad" alternativa sobre la salud mental de la protagonista.

  • The Looking Glass Wars: Construye un lore político y bélico inédito, convirtiendo el cuento infantil en una crónica de guerra.

Del Lectoespectador al Prosumidor

El análisis de esta constelación pone de relieve la figura del lectoespectador (Mora, 2012). El alumnado actual no lee de forma lineal; habita la historia. Un niño o una joven puede llegar a Carroll a través de un videoclip de Jefferson Airplane o un filtro de TikTok, recorriendo la constelación de forma inversa: del fragmento al origen.

Esta realidad nos obliga, como investigadores y docentes, a fomentar una alfabetización multimodal. No se trata solo de que lean el libro, sino de que sean capaces de conectar los nodos de la constelación. Al hacerlo, el estudiante deja de ser un receptor pasivo para convertirse en un prosumidor: alguien que analiza, compara y, eventualmente, crea contenido (fan-art, reseñas, teorías) que sigue expandiendo el universo.

Conclusión

La "Alicia" de 2026 ya no es solo una niña que cae por una madriguera; es una red compleja de significados que atraviesa pantallas, escenarios y consolas. La educación literaria debe, por tanto, abrazar estas narrativas para que el alumnado aprenda a navegar en un mundo donde las historias, al igual que el título de Michael Ende, nunca terminan de contarse.




Práctica 2, segunda parte, Diagrama Orgullo y prejuicio

 Partiendo de los conceptos trabajados en clase en torno a las narrativas transmedia y multimodales aplicadas a la educación literaria como la intertextualidad, la convergencia de lenguajes, la cultura participativa, la alfabetización multimodal y la lectura digital he decidido centrar esta práctica en Orgullo y prejuicio de Jane Austen (1813).

A pesar de su origen decimonónico, Orgullo y prejuicio se ha consolidado como una obra especialmente fértil para la expansión transmedia. Esto se debe a la universalidad de sus temas las relaciones sociales, el matrimonio, las diferencias de clase y la construcción de la identidad, que permiten que el relato sea reinterpretado y resignificado en contextos culturales y mediáticos muy diversos. De este modo, la obra deja de ser un texto cerrado para convertirse en un universo narrativo abierto.

Desde una perspectiva transmedia, estas reinterpretaciones no se limitan a reproducir la historia original, sino que amplían su mundo ficcional a través de distintos formatos, cada uno con sus propios códigos expresivos.

En el ámbito audiovisual, la adaptación cinematográfica Orgullo y prejuicio (2005) ofrece una lectura visual y emocional del texto de Austen. A través del uso del paisaje, la música y la gestualidad de los personajes, la película enfatiza los conflictos internos y sociales que atraviesan la novela, aportando una dimensión sensorial que complementa la experiencia de lectura.

Una de las expansiones más significativas del universo narrativo es Orgullo y prejuicio y zombis (2009), de Seth Grahame-Smith. Esta obra introduce elementos del género fantástico y de terror en la trama original, manteniendo gran parte del texto de Austen. La hibridación de géneros no solo actualiza el clásico, sino que lo resignifica desde la cultura popular contemporánea, dando lugar además a una adaptación cinematográfica que refuerza su carácter transmedia.

En el ámbito del cómic y la novela gráfica, destacan varias reinterpretaciones visuales de la obra. La edición de Pride and Prejudice de Marvel adapta la novela al lenguaje del cómic, combinando texto e imagen para representar las tensiones emocionales y sociales del relato. De forma similar, las distintas novelas gráficas basadas en Orgullo y prejuicio ofrecen una lectura multimodal que facilita el acceso al texto clásico y pone en valor la expresión corporal, el diseño visual y el ritmo narrativo.

Más allá del relato romántico tradicional, el universo de Orgullo y prejuicio se expande también hacia formatos lúdicos y alternativos. El videojuego Pride and Prejudice: Blood Ties reinterpreta la obra desde una estética gótica y fantástica, incorporando mecánicas propias del videojuego narrativo. En esta versión, el jugador participa activamente en la historia, lo que refuerza la idea del receptor como prosumidor.

Asimismo, encontramos objetos culturales como el Jane Austen Tarot Deck, que reimagina los personajes y temas de la obra a través del lenguaje simbólico del tarot, y el Jane Austen Game, un juego de mesa que traslada el universo narrativo de Austen a una experiencia lúdica y participativa. Ambos ejemplos demuestran cómo la obra se expande más allá de los formatos narrativos tradicionales.

En el ámbito literario, existen numerosos libros inspirados en Orgullo y prejuicio que amplían o reinterpretan su universo desde nuevas perspectivas. Un ejemplo es La otra hermana Bennet de Janice Hadlow, una novela que reescribe la historia desde el punto de vista de Mary Bennet. Este tipo de obras no adaptan el texto original, sino que lo expanden, explorando personajes secundarios y ofreciendo nuevas lecturas del relato clásico.

En conjunto, todos estos productos culturales muestran cómo Orgullo y prejuicio funciona como un núcleo narrativo transmedia que se ha expandido en el cine, el cómic, el videojuego, los juegos de mesa, los objetos simbólicos y la literatura derivada. Cada medio aporta una mirada distinta y amplía los temas originales, demostrando la vigencia del clásico y su enorme potencial para la educación literaria contemporánea.

domingo, 8 de febrero de 2026

Práctica 2: Taller de Carlos Huerga


LA METAMORFOSIS. FRANZ KAFKA
Andrea García

Partiendo de la magistral exposición de Carlos Huerga sobre las narrativas multimodales y transmedia para la educación literaria y haciendo alusión a distintos conceptos relativos que se nombraron en clase: intertextualidad, combinación de distintos sistemas semióticos (lingüísticos, visual, auditivo, gestual y espacial), cultura participativa (fandom), alfabetización multimodal o la lectura 2.0 entre otros, he querido ligar lo visto en el taller con ‘La Metamorfosis’ de Franz Kafka (1915).

Podemos ver como la obra de Kafka funciona sorprendentemente bien como narrativa transmedia, justo por lo abierta, desgarradora e inquietante que es su obra ‘La metamorfosis’. 

Si entendemos la narrativa transmedia como una técnica donde, a diferencia de la adaptación, con cada soporte el relato se expande aportando algo distinto, creando nuevas historias ligadas a la trama inicial o  donde el receptor/fan se convierte en prosumidor, podemos ver las reinterpretaciones que distintos autores han llevado a cabo partiendo de este relatos.


Es mucha la literatura que hace mención y expande de una forma u otra el legado de Kafka. Puedo destacar,puesto que he leído ambas, ‘Kafka en la orilla’ de Murakami (2002). La influencia se observa en que el protagonista, un adolescente que huye de su casa para escapar de su padre,  adopta el nombre "Kafka", representando la búsqueda dela identidad y una sensación de agonía, similar a la literatura de Franz Kafka. Además, al igual que en La Metamorfosis, ocurren eventos surrealistas que el protagonista acepta como parte de su realidad. 


Este mismo autor, que declaró en diversas entrevistas ser un fiel admirador de la obra de Kafka, vuelve a hacer referencia a él en su obra ‘Hombres sin mujeres’ (2014). Este libro se encuentra dividido en capítulos. Uno de ellos se titula ‘Samsa enamorado’. Mientras que en el famoso relato de Kafka, Gregorio Samsa se despierta convertido en un insecto, en el cuento de Murakami, un insecto se despierta convertido en humano (Gregorio Samsa). De la misma manera, la historia de Murakami comienza con una inversión directa de la frase inicial de Kafka: "Se despertó. Y se dio cuenta de que se había convertido en Gregorio Samsa". A lo largo del relato, podemos ver innumerables referencias a todo lo que ocurre en el relato original. 


Películas que he visto hace poco y me han recordado a varios de los temas que se tratan en La metamorfosis son  June & John (2025) donde el protagonista se encuentra atrapado en una vida rutinaria y monótona donde el espacio cotidiano se convierte, para él, en extraño. La película refleja la idea del espacio como prisión, ya que percibe su trabajo como una cárcel donde no se siente valorado (al igual que Gregor Samsa), lo que conlleva que el protagonista admita que el mundo ya no está hecho para él.  



La película ‘La hermanastra fea’ (2025) refleja perfectamente esa deshumanización y la metamorfosis corporal, donde la persona deja de verse reflejada en el espejo y se pierde a ella misma. 


En la película ‘The Fly’ (1986) vemos reflejado en el protagonista la metamorfosis corporal, la pérdida de la identidad humana y el concepto de ‘convertirse en otro’. En esta película, un científico que quiere llevar a cabo un complejo experimento de  teletransportación se utiliza a sí mismo como cobaya. Aunque la prueba es un éxito, empieza a sufrir unos extraños cambios en su cuerpo ya que dentro de la cápsula donde realizó el experimento se introdujo una mosca. En este caso, el cine no adapta a Gregor Samsa, sino que expande el concepto de metamorfosis al lenguaje del cuerpo grotesco y la biotecnología. 


    En el ámbito de la pintura podemos destacar a Francis Bacon cuya obra se caracteriza por la presencia de cuerpos deformados que plasman la pérdida de la identidad. La pintura de Bacon actúa como una expansión simbólica del rechazo familiar que Kafka expone narrativamente.  Louise Bourgeois, con sus representativas esculturas con forma de araña (Maman, 1911) y su serie Cells (1911–2010), busca transmitir el efecto de la familia opresiva. Sus esculturas son exploraciones profundamente autobiográficas (al igual que ‘Carta al padre’ de Kafka) y psicoanalíticas que reflejan traumas de la infancia, miedos y emociones intensas. Por otra parte, el pintor René Magritte busca provocar la reflexión intelectual y revelar el misterio oculto en lo banal. Su característico ‘El hijo del hombre’ (1964), simboliza el ocultamiento de la identidad. La manzana actúa como una máscara que tapa el rostro del hombre, lo que refleja la idea de Magritte de que todo lo que vemos oculta otra cosa.


Por último, en el ámbito de los videojuegos, destaca ‘The Franz Kafka Videogame’(2017). Es un videojuego indie inspirado en las obras de Kafka, con elementos surrealistas y temas que recuerdan a ‘La metamorfosis’. 


Podemos ver como La metamorfosis de Kafka funciona como núcleo narrativo que ha sido expandido (transmedia) en el cine, el arte, la literatura y en los videojuegos, donde cada medio no reproduce la historia original, sino que amplía sus temas (transformación corporal, horror existencial y deshumanización).


Adjunto a continuación la presentación.




Práctica 6. Educación en 2050.

 PROTOCOLO ULTRÓN La primera vez que volví a un colegio en el año 2050, lo que más me llamó la atención no fueron las pantallas, ni los dron...