jueves, 12 de febrero de 2026

 

Práctica 2. Taller de Carlos Huerga

El presente texto constituye un resumen de la charla impartida por Carlos Huerga en la asignatura de Investigación en el desarrollo de la competencia lectoliteraria y literatura infantil. En su intervención, se abordó la evolución de la comunicación en la sociedad contemporánea y la necesidad de desarrollar una alfabetización multimodal acorde con los nuevos formatos culturales. En el marco de la LOMLOE y de los actuales enfoques didácticos, se destacó la importancia de formar lectores competentes capaces de, además de comprender textos tradicionales, interpretarlos, relacionarlos y producir discursos que integren distintos lenguajes y soportes. En este contexto, se subrayó la relevancia de diferenciar dos conceptos fundamentales para la educación literaria: las narrativas multimodales y las narrativas transmedia.

En primer lugar, las narrativas multimodales, se definen, según Kress y Van Leeuwen (2001), como el uso combinado de varios modos semióticos (lingüístico, visual, auditivo, espacial) dentro de un único producto o evento comunicativo, es decir, los diferentes sistemas de signos se integran para crear un significado unificado. Por ejemplo, una infografía, un cómic o las instrucciones de uso son textos multimodales. Esta combinación genera una mayor interacción y su uso se ve potenciado, facilitando una transferencia cultural. Un caso paradigmático es la obra de Federico García Lorca, cuya producción ha dado lugar a múltiples reinterpretaciones en un solo soporte, desde el disco Omega (1996) que fusiona música y poesía, hasta el cómic La huella de Lorca (2012) que combina texto e imagen.

En cambio, las narrativas transmedia representan un fenómeno distinto. Siguiendo a Herny Jenkins (2003) y Carlos Scolari (2013), se caracterizan por la expansión de una historia o universo narrativo a través de múltiples medios y plataformas, donde cada nueva aportación añade contenido único y valioso al conjunto. Así pues, no se trata de una simple adaptación sino de una expansión que enriquece la historia original, frecuentemente ligada a una cultura participativa. Para ilustrar esta diferencia se puede analizar la saga Metro 2033. Esta narrativa transmedia se originó en la novela Metro 2033 (2005) de Dmitry Glukhovsky, donde la historia, posteriormente se adaptó al videojuego. La transmedialidad reside en que el videojuego no es una adaptación literal de la novela, sino que aporta nuevas perspectivas, tramas y experiencias al universo postapocalíptico, complementando y ampliando la historia original. En conclusión, su uso integrado en el aula promueve una alfabetización multimodal efectiva y posibilita un enfoque interdisciplinar, conectando la literatura con el cine, el videojuego, el cómic y otros medios.

En definitiva, la distinción entre narrativas multimodales y transmedia resulta clave para comprender las prácticas culturales actuales y su aplicación didáctica. Así pues, mientras que las multimodales integran diversos modos semióticos en un mismo producto comunicativo, las segundas expanden un universo narrativo a través de múltiples medios, aportando nuevos contenidos y fomentando la participación activa del público. Por ello, su incorporación al aula favorece el desarrollo de la competencia lectoliteraria desde una perspectiva amplia e interdisciplinar, conectando la literatura con otros lenguajes artísticos y mediáticos. De este modo, se contribuye a formar lectores críticos, creativos y competentes en un sistema comunicativo cada vez más complejo y diverso.

- Constelación multimodal y transmedia de Frankenstein

A modo de ejemplo, Frankenstein o el moderno Prometeo, publicada por Mary Shelley en 1818 es una de las obras fundamentales de la literatura moderna y un mito cultural que ha trascendido su contexto original. La novela aborda cuestiones universales como los límites del conocimiento científico, la responsabilidad moral del creador, la soledad, la identidad y el rechazo social. A lo largo del tiempo, este relato ha sido reinterpretado y expandido a través de múltiples lenguajes y medios, dando lugar tanto a obras multimodales, que recrean la historia original en un único soporte expresivo, como a narrativas transmedia, que amplían el universo de Frankenstein mediante nuevas tramas, personajes y contextos. La siguiente recoge algunas de las principales manifestaciones del mito en el cine, el teatro, el cómic, la televisión, la literatura derivada y el videojuego, mostrando la vigencia y capacidad de adaptación del imaginario creado por Shelley.




1 comentario:

  1. ¡Enhorabuena, Alba! Acertado resumen de la exposición del otro día, donde además destacas la importancia de las narrativas multimodales y transmedia para comprender las prácticas culturales de la actualidad. Y muy bien la infografía de esa gran novela que es Frankenstein y sus narrativas multimodales y transmedia. ¡Un saludo!

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